¿Cómo debemos enseñar la administración?, ¿Cómo lograr un carácter critico en los estudiantes?, son dos interrogantes que parecen fáciles de resolver, pero que si ahondamos en ellos, llegamos a una serie de dilemas difíciles de solucionar.
La enseñanza de la administración se ha limitado a la transcripción de conocimientos por parte de un docente a sus estudiante, con un mecanismo que acude a la memoria mas que a la absorción del contenido; la falta de sentido critico y de fijar una postura argumentativa e interpretativa por parte de los estudiante, han hecho, que los egresados en administración no sean mas que “maquinas” que repiten una programación impartida desde las aulas de clase.
El error esta en enseñar la administración como si fuese una ciencia exacta como las matemáticas y no como una ciencia social, que es su verdadero sentido. En la primera basta con memorizar algunas formulas, y el resto es la aplicación de las mismas, mientras que el la administración se debe analizar caso por caso, pues cada uno es diferente y permiten varios campos de aplicación y metodologías.
“el hombre de hoy debe ser educado para que no naufrague en la información” (Monroy, 1996, p. 16), es la hora de dar un cambio o transformación en la metodología pedagógica, es necesario abordar la administración desde un punto de vista sistémico, lo que la hace dinámica y útil, mas ahora con la nueva era, la información, en la cual se deben enfatizar temas como la planeación, el control, la toma de decisiones y la comunicación, además del uso adecuado de la tecnología, la cual avanza en grandes proporciones; el uso adecuado de estos elementos, proporcionara estrategias que a la hora de aplicarse serán eficientes y eficaces; es para esto que se debe capacitar al estudiante de administración, ciertamente apoyado en otras disciplinas que van de la mano con el aprendizaje administrativo.
Según Marín (2005), la metodología de estudio “debe orientarse en mayor medida a la comprensión teórica de la administración, matizando el sesgo hacia la gestión, de modo que la enseñanza se acople en sincronía con el avance del saber tanto en lo científico como en lo tecnológico, y se procure un equilibrio entre lo teórico y lo pragmático, entre el desarrollo de competencias tanto cognitivas como técnicas”.
A continuación propondré un esquema que señala las dificultades al momento de enseñar componentes administrativos. Principalmente el problema central es la asimilación del contenido desde el uso memorístico, es decir, el estudiante lo que esta haciendo es aprenderse un concepto, que no esta aplicando a una realidad empresarial y que por lo tanto, al cabo de unas pocas semanas, el concepto ha sido olvidado.
Figura 1.1
Por otro lado, la educación es sin duda, un eje de transformación hacia una modernización del estado, es una inversión a largo plazo, es un mecanismo de renovación cultural, política, social, económica…es un eje para el aprovechamiento eficiente de los recursos; los administradores del hoy, deben ser lideres, con capacidad para formular nuevas estrategias, nuevos caminos y nuevas rutas; de ahora en adelante, las personas que se adapten a las nuevas propuestas que trae la sociedad del conocimiento donde prima la información, el saber “como se hace” y el “porque que se hace”, serán los gobernantes y lideres del futuro.
Para concluir, la enseñanza debe trascender fronteras, debe adaptarse a las condiciones tecnológicas y sociales actuales y propiciando un camino para la adaptación de nuevas políticas, con vísperas a una planeación estratégica que permita el crecimiento del estado y su comunidad.
“Los trabajadores de conocimiento no serán la mayoría en la nueva sociedad, pero en muchos países desarrollados, si no en la mayor parte de ellos, serán el grupo mas numeroso de la población y de la fuerza laboral. Incluso en los países donde otros grupos sean mas numerosos, los trabajadores de conocimientos serán el grupo que le dé a la nueva sociedad su carácter, su liderazgo y su perfil social” Drucker (1996. p, 227).
